Nos fuimos juntas a un
balneario.
Tres días de aire
puro y regalo,
masajes, silencio, libros
y baños;
dedicadas al cuerpo, a
deleitarlo.
Entrre tanto regalo nos
faltaba el sexo.
Nos mirábamos desnudas
en secreto.
Al fin sin pensarlo nos
dimos un beso,
y fueron caricias a ritmo
del cielo.
Aprendí de tus labios
el beso de mujer.
Aprendí de tus
labios secretos los goces
que encuentra la lengua
en las caricias
internas. Al ver los dedos
hundidos, y ser
la que saca de dentro
tus mares, y recoger
los zumos del placer,
y tú también, mi vida. |
 |