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Apagamos la luz

Apagamos la luz, y totalmente a oscuras
nos buscamos en cueros las caricias.
Te vi los sabores de tu cuerpo desnudo
recorriéndote al tacto los pliegues del mundo.

Te encontré en silencio la cintura.
Supe dónde encontrar tus tetas.
Supe dónde encontrar tu nuca.
Supe dónde encontrarte entera.

Me sentí explorada por una mano experta,
que supo encontrarme discreta,
que internó en el monte de venus sus dedos.

Mis pezones sintieron tu lengua.
Mi vagina atrapó tu mano entera.
Mis labios tus dulces dientes de beso.