Piso de estudiantes, de
mujeres,
en la ciudad sin conocer
a nadie,
aburriéndome como
la muerte.
Vosotras tenías
un secreto en el aire,
y una noche aburrida me
lo revelasteis.
Os disteis un beso conmigo
delante,
y en vez de correr sólo
pude sumarme.
Simulando pelea os desnudasteis.
Desnudas vinisteis a verme
las pieles,
a tocarme los pechos,
a acariciarme entera,
buscando pezones, las
lenguas, ranuras,
nos dimos las caricias
más puras.
Lamí por primera
vez el coño y las tetas,
y llegué al orgasmo
cien, mil veces. |
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