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Sin camas

Nos metieron en la misma cama.
Que dos chichas solas a nadie le extrañan.
Y menos si no se conocen de nada.
Aunque tengamos que dormir en bragas.

Sentí tu piel perfumada, y te abracé
por instinto. Tú te acercaste y sentí
tus pechos y tus caderas sobre mí.
Me miraste a los ojos con la luz suave.

Me diste un beso en los labios cerrados.
Me diste un beso con los labios mojados.
Me diste un beso con la lengua regando

mis labios. Me abrí a tus abrazos sin pensarlo.
Sentí tu mano en mis pechos, acariciándolos,
y tus dedos abriendo mi vulva, masturbándonos.