Estás tan bella
con una camiseta
mojada, tras regar las
plantas,
oliendo a tierra, y al
entrar en casa
se marcan tus curvas,
resaltan las tetas.
Notas que te observo y
meneas el culo.
Te apoyas en la mesa y
abres las piernas.
Me acerco despacio y comienza
la fiesta.
Te quito las bragas y
separo tus muslos.
Hundo la cara en el horno
que tienes
mojado y preparado para
los placeres.
Mis manos separan tus
labios y descubro
otros labios más
rosa, y mi lengua recorre
cada pliegue, y encuentra
otros sabores
mientras me meto un dedo
por el fruto. |
 |