Me compré bragas
nuevas,
un sujetador y medias
negras.
Quería estar sexy
para mi novio.
Entré en tu cuarto
a escuchar tus elogios.
—Muy bella en el talle—,
agarraste mi cintura.
—Muy altos los pechos—,
tu mano en mis senos.
—Mucho brillo en los labios—,
me diste un beso.
Y en lugar de apartarme
abracé tu cintura,
busqué tu lengua,
te quité la bata.
Estabas desnuda, y encontré
mojada
mi mano cuando te separé
los labios gruesos
para jugar con mi dedo
y sentir los calores
del coño encendido,
y probar tus sabores
mientras tú llegabas
muy dentro, muy dentro. |
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