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Recostada en el sofá

Te encontré recostada en el sofá.
Te di la espalda, y me puse encima.
Sentí tus pechos y tus manos detrás.
Cogí tus manos muertas entre las mías.

Las metí bajo las bragas, buscando el ano,
pero antes de llegar subí tu mano
metiendo el dedo entre mis labios.
Deteniéndose arriba un buen rato.

Solas tus manos fueron dando placeres.
Las mías jugaron con los pechos más fieros,
y me fuiste llenando de besos las sienes.

Buscaste los mares en mi vagina.
Encontraste torrentes intensos.
Y me fui al orgasmo con tus caricias.