La mujer morena, moruna,
gitana.
La mujer más bella
de toda la casa.
La mujer más sola,
la más guardada.
La mujer más triste,
la más salada.
Tu marido no sabe que también
las mujeres
a solas y solas pueden
darse placeres.
Por las tardes te deja
que me visites,
y me cuentas qué
haces cuando estás más triste.
A mi, que sé tus
secretos, me excitan tus cuentos.
Y solas a solas nos hacemos
un dedo.
Luego vienen las manos,
los labios, los besos,
la lengua en la piel y
en el sexo,
buscando las aguas profundas
entre el vello
de tu coño perfecto,
¡tan bello!, ¡tan bello! |
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