Tu dedo fino en mi vagina,
entrando y saliendo sin
prisa,
atrapado entre estrechas
paredes,
que llevan los ríos
de mis placeres.
Tu lengua cálida
en mi vagina
tratando de asomarse atrevida.
Recorriendo los labios
con mimo.
Golpeando el clítoris
agilita.
Atrapada entre tus labios
me entrego
a los juegos de mujer
experta
que me llena las sienes
de cielo.
Las caricias de mujer más
cierta
me provocan, me arrebatan,
en un juego
¡tan suave!, ¡tan
tierno!, ¡tan fiero! |
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