Encontré tu anuncio,
en la facultad,
para compartir, por un
curso, un piso.
Y como mi cuarto era barato
y bonito,
me fui a vivir contigo
sin más.
Como estaba sola apenas
salía.
Con tele y comida nos
hicimos amigas.
Entraba en tu cuarto cada
vez que quería.
Casi siempre estudiabas
o te vestías.
Yo te miraba cómo
lo hacías.
Me colé un día
que creí que dormías
pero estabas despierta,
desnuda, encendida
y supe, mirándote
a los ojos, lo que querías
—¿Porqué
no me quitas la ropa con tus manos frías?—
Y nos dimos calor, dolor,
olor hasta el amor. |
 |