Si me dieras, amor, un
beso en la boca.
Si me dieras, amor, tu
lengua en mis pechos.
Si me dieras, amor, las
caricias de tus dedos.
Si me dieras, amor, el
sabor de la zona
que me vuelve loca, que
me pone tonta,
que me lleva al cielo,
que me da el infierno,
porque sufro, porque no
me das tus besos
porque no siento tu piel,
porque eres una losa
tan fría y distante
como el continente antártico.
Y yo muero por tu calor
de mujer, que sé que
tienes; por tu sabor ácido
de mujer que sé que
tienes; por tu olor de
mujer mojada que sé que
tienes; por tu suave tacto
en mi coño que sé que
quieres. Me lo dijo en
los senos un roce rápido. |
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