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En mi casa

Para que no fuera sola
me acompañaste a casa,
te invité a una copa
y te quitaste las bragas.

Me diste un beso en la garganta.
Con dulzura me cogiste la mano
y la acercaste a tu raja.
Comencé a acariciarte con tacto.

Casi de un golpe quedamos desnudas.
Te tumbaste en el suelo. 
Me senté en tu cara.

Me lamiste los labios de la raja.
Te lamí el clítoris excitada.
Te di mis mares y probé tus aguas.