En tu casa fue, que no
en la mía,
con tu amiga fue, que
fue la mía,
me invitaste a sus besos
y a los tuyos,
y os di unos labios que
eran míos.
Mientras la besaba me quitaste
las bragas.
Te quedaste desnuda y
levantaste sus faldas.
Excitadas y encendidas
nos quitamos la ropa
y nos dimos a las caricias
de la piel rosa.
Me besasteis los pechos
al tiempo.
Me besasteis los labios
y el sexo.
Me disteis el coño
y los senos
y lamí enteros vuestros
cuerpos.
Comenzó a manar
la fuente desde el centro
pidiendo suspiros, lamentos,
jadeos y cielo. |
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