Acaricio tus piernas tersas; tu monte de venus pelado; la dulce sonrisa de tus labios, y mis dedos hacen te enciendas.
Beso tus labios, tu lengua. Siento tus manos dentro. Manos que no dan tregua.
A fuerza de manos, labios y besos, me entrego entera a la marea, caricias que agotan mi deseo.