Y yo no sabía que
eras lesbiana,
y un día en casa
te quedas en bragas
y un dedo secreto buscó
la costura.
Sin verlo de cierto te
supe profunda.
Y mis labios miraron tus
pechos.
Mi lengua marcó
la frontera del seno,
rozando detalles del pezón
más fiero.
Fue mi premio un masaje
trasero.
Cogiste mi coño
metiéndome el dedo.
Apartando las bragas lamí
tu raja.
Mojadas tu mano y mi cara
nos fuimos la cielo.
Como no fue bastante nos
dimos un beso.
Mi coño y tu coño
buscaron los muslos.
Frotando los labios y
los pechos al viento. |