Tu cuerpo de gata se quitó
la falda
y la blusa, y las bragas,
y se quedó cimbreando
ante la cama,
sonriendo y brillando
como una venus.
Se deslizó por mis
piernas buscando el sexo,
y me quitaste las bragas
para besar mi entraña,
y la curva de mi concha
respondió a la palma
de tu mano abajo, abajo
y arriba.
La nariz se abrió
paso.
Le siguieron los labios.
que buscaron el clítoris
y lo atraparon.
Y sorbiste, y chupaste,
y soplaste y acariciaste
todos los recodos, hasta
matarme. |
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