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Déjame tu mano

Déjame tu mano.
Déjame tus dedos largos.
Deja que los pose
sobre mis dulces labios.

Déjame tu mano.
Deja que mi lengua
recorra los recodos
de tus cinco halagos.

Déjame tu mano.
Deja que te guíe
en estos otros labios.

Deja que te hunda
en los mares más ardientes.
Déjame tu mano.