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Masturbación de mujer

Desnuda en la cama y tendida.
El roce de las sábanas en mi piel.
Las manos distraídas comenzaron a hacer, 
y caricia a caricia quedé encendida.

Las yemas de los dedos repasaron mi sexo,
y poco a poco los dedos se hundieron.
La mano sobrante midió mi pecho.
Mis labios brillantes pidieron cielo.

Más duro y más grande será otro objeto.
Repasa mi raja todo lo larga,
y en círculos mínimos regala dentro.

Me invade entera un placer inmenso
con más energía lo saco y lo meto.
Rendida me quedo, contigo sueño.