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Vista de mujer

Fueron tus piernas las que de los pantalones se libraron.
Fueron tus brazos los que la blusa desecharon.
Fueron tus manos las que los broches rompieron,
y tus prendas de seda fina cayeron al suelo.
.
Vi cómo los dedos por tus senos corrían,
cómo los pliegues de tu raja medían,
cómo tus labios se encendían,
cómo muy dentro se perdían.

Ambas manos acudieron a ayudarse
desplegaron el clítoris y lo atrapaste
entre dos dedos, y lo acariciaste.

Tus dedos entraron y salieron
en tu húmedo coño que como el fuego
ardió tan dentro que te llevó al cielo.